La campaña de contratación del seguro agrario para explotaciones de almendro y pistacho ya se encuentra en marcha en sus modalidades de primavera, con fechas clave que los productores deben tener en cuenta para no quedar fuera del periodo de suscripción.
En el caso del pistacho, el plazo de contratación está abierto desde el 1 de marzo hasta el 15 de junio de 2026. Para el almendro, en los módulos de primavera, el periodo se extiende del 1 de marzo al 15 de mayo de 2026, según la modalidad elegida.
Estas fechas resultan especialmente importantes para los agricultores, ya que la contratación dentro de plazo permite acceder a las coberturas correspondientes frente a riesgos como el pedrisco, determinados riesgos excepcionales y otros fenómenos climáticos que pueden afectar al desarrollo de la campaña.
El seguro agrario gana importancia en los cultivos leñosos
Tanto el almendro como el pistacho se han convertido en cultivos estratégicos en numerosas zonas agrícolas españolas. El incremento de superficie plantada durante los últimos años ha ido acompañado también de una mayor preocupación por los riesgos climáticos que pueden comprometer la producción.
Las últimas campañas han estado condicionadas por fenómenos como:
- heladas tardías,
- tormentas de pedrisco,
- olas de calor,
- sequías prolongadas,
- o lluvias intensas en momentos clave del ciclo vegetativo.
Estas situaciones han reforzado la importancia de contar con herramientas de protección que permitan reducir el impacto económico de posibles pérdidas.
Coberturas frente a los principales riesgos climáticos
Las líneas de aseguramiento para almendro y pistacho contemplan coberturas frente a algunos de los riesgos más habituales que afectan a estos cultivos.
Entre ellos destacan:
- daños por helada,
- pérdidas derivadas de pedrisco,
- riesgos excepcionales asociados a fenómenos meteorológicos adversos,
- y determinadas coberturas frente a condiciones climáticas extremas.
Las modalidades de contratación permiten adaptar el seguro a las características de cada explotación, teniendo en cuenta factores como la ubicación geográfica, el sistema de cultivo o el tipo de producción.
La importancia de no dejar pasar los plazos
Desde el sector se insiste en la necesidad de que los agricultores revisen con tiempo las fechas de contratación y las coberturas disponibles, evitando esperar a los últimos días del periodo de suscripción.
La experiencia de campañas anteriores ha demostrado que determinados riesgos pueden aparecer de forma repentina y afectar gravemente a producciones especialmente sensibles durante fases como la floración o el desarrollo del fruto.
Por ello, formalizar el seguro dentro de plazo resulta fundamental para garantizar la cobertura de la explotación y evitar quedarse fuera del sistema de protección.
