La administración agraria ha acordado el levantamiento del confinamiento general de las aves de corral en España, tras constatar una mejora en la situación de riesgo asociada a la influenza aviar. La medida se ha formalizado mediante una orden publicada en el Boletín Oficial del Estado y supone un cambio en las condiciones de manejo para las explotaciones avícolas.
No obstante, el confinamiento se mantiene en determinadas áreas consideradas de especial riesgo y vigilancia, donde continúan aplicándose medidas preventivas reforzadas.
Mantenimiento de restricciones en zonas de especial riesgo
A pesar del levantamiento general, las restricciones siguen vigentes en 1.201 municipios distribuidos por todo el territorio nacional, donde se incluyen zonas con mayor exposición al riesgo sanitario.
Estas áreas están definidas en la normativa vigente y se corresponden con territorios en los que la presencia de aves migratorias o las condiciones ambientales incrementan la probabilidad de transmisión del virus.
En estas zonas, las explotaciones deberán continuar aplicando medidas específicas para limitar el contacto entre aves domésticas y fauna silvestre, manteniendo así un control más estricto de la situación sanitaria.
Origen del confinamiento preventivo
El confinamiento de las aves de corral se estableció el pasado 13 de noviembre de 2025 como medida preventiva ante el aumento del riesgo de propagación de la influenza aviar en Europa. Esta decisión afectó especialmente a las explotaciones con aves criadas al aire libre, que tuvieron que adaptar sus sistemas de manejo para evitar posibles contagios.
Desde su implantación, se ha realizado un seguimiento continuo de la evolución epidemiológica tanto en España como en otros países europeos, especialmente en aquellos que actúan como origen de los movimientos de aves migratorias.
Evolución favorable de la situación sanitaria
La decisión de levantar el confinamiento general se basa en la evolución favorable de la situación epidemiológica. En España, el número de focos detectados en explotaciones avícolas se ha mantenido contenido, con un total de 16 casos registrados desde julio de 2025, siendo el último confirmado en enero en la provincia de Lleida.
Además, España ha sido reconocida como país libre de influenza aviar de alta patogenicidad por los organismos internacionales competentes, lo que refleja la eficacia de las medidas de control y vigilancia aplicadas.
Aun así, el mantenimiento de restricciones en determinadas zonas responde a un enfoque preventivo, teniendo en cuenta la persistencia del virus en el entorno europeo y el papel de las aves migratorias en su difusión.
Importancia de mantener la bioseguridad en las explotaciones
A pesar del levantamiento parcial de las restricciones, las autoridades insisten en la necesidad de mantener y reforzar las medidas de bioseguridad en todas las explotaciones avícolas.
Entre las recomendaciones principales destacan:
- evitar el contacto entre aves domésticas y aves silvestres,
- controlar el acceso a las instalaciones,
- extremar las condiciones higiénico-sanitarias,
- y reforzar la vigilancia ante posibles síntomas compatibles con la enfermedad.
Asimismo, se recuerda la importancia de la detección temprana y la notificación inmediata de cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales, con el objetivo de actuar de forma rápida y evitar la propagación del virus.
Un escenario de vigilancia permanente
La evolución reciente de la influenza aviar pone de manifiesto la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre la sanidad avícola. Aunque la situación actual permite una cierta flexibilización de las medidas, el contexto internacional y la dinámica de los movimientos de aves migratorias obligan a mantener una actitud preventiva.
El equilibrio entre la actividad productiva y la seguridad sanitaria seguirá siendo un elemento clave en la gestión del sector avícola en los próximos meses.
