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Los incendios registrados durante las últimas semanas en diferentes puntos de España continúan dejando importantes consecuencias sobre el sector agrario. El último balance disponible sitúa ya en 1.688 las hectáreas agrícolas aseguradas para las que se han comunicado daños por incendio, una cifra que ha aumentado considerablemente respecto a las 984 hectáreas contabilizadas en los primeros días de agosto.

Los siniestros afectan a diferentes tipos de cultivos y explotaciones ganaderas y se distribuyen por varias provincias, en una campaña especialmente complicada por la intensidad y extensión de los incendios forestales.

Los daños se extienden por diferentes zonas agrícolas

Entre las áreas afectadas se encuentran explotaciones de Castellón, Guadalajara, Zaragoza, Toledo, Zamora, Ávila y Madrid, entre otros territorios que han sufrido incendios durante las últimas semanas.

Los cultivos herbáceos y forrajeros concentran una parte importante de los daños comunicados, aunque también se han registrado afecciones en cítricos, viñedo, olivar, frutos secos y aguacate.

El impacto alcanza igualmente al sector ganadero, con explotaciones de vacuno y apícolas afectadas en algunas de las zonas alcanzadas por las llamas.

Castellón registra un importante aumento de los siniestros comunicados

La evolución de los datos refleja cómo el balance continúa aumentando conforme avanzan las evaluaciones sobre el terreno.

En Castellón, por ejemplo, la superficie agrícola asegurada comunicada como afectada ha pasado de 71 a 194 hectáreas, repartidas en cientos de parcelas. Los cítricos concentran buena parte de los daños, aunque también existen explotaciones de otros cultivos perjudicadas.

En Toledo se han comunicado daños en más de medio centenar de hectáreas dedicadas principalmente a herbáceos, frutos secos y olivar, mientras que en Zamora se han registrado siniestros en superficies de herbáceos y viñedo.

Un balance que todavía puede aumentar

Las 1.688 hectáreas contabilizadas corresponden únicamente a superficie agrícola asegurada sobre la que ya se han comunicado siniestros, por lo que no representan la totalidad del terreno agrario afectado por los incendios.

El balance sigue siendo provisional y puede aumentar a medida que los productores puedan acceder a sus explotaciones, comprobar el alcance real de los daños y comunicar nuevos siniestros.

A las pérdidas directas en cultivos se suman además otras consecuencias para las explotaciones, como la destrucción de pastos, instalaciones, cerramientos o infraestructuras agrícolas y ganaderas.

Los incendios también complican la actividad ganadera

El fuego puede generar consecuencias que se prolongan mucho más allá de la extinción del incendio. La pérdida de zonas de pastoreo, por ejemplo, obliga a determinadas explotaciones ganaderas a recurrir a alimentación suplementaria para mantener a los animales, incrementando considerablemente sus costes.

Esta situación vuelve a poner de manifiesto la especial vulnerabilidad de las explotaciones agropecuarias frente a los grandes incendios y la importancia de disponer de mecanismos de prevención y protección capaces de reducir su impacto económico.

El seguro agrario ante el riesgo de incendio

El incendio se encuentra entre los riesgos contemplados por diferentes líneas del seguro agrario para producciones agrícolas y ganaderas.

Ante un escenario como el actual, resulta especialmente importante revisar las condiciones de cada póliza, conocer correctamente las coberturas contratadas y comunicar los daños en los plazos establecidos.

La evolución de los incendios durante este verano demuestra nuevamente la exposición del sector agrario a fenómenos capaces de provocar importantes pérdidas en cuestión de horas, reforzando la importancia de la prevención y de una adecuada gestión de los riesgos en las explotaciones.