Skip to main content

Los agricultores que todavía no hayan contratado el seguro agrario para cereal de invierno, leguminosas y oleaginosas disponen hasta el próximo 15 de junio para proteger sus explotaciones frente a riesgos como el pedrisco y otros fenómenos meteorológicos adversos. La fecha afecta a la mayor parte del territorio nacional, excepto Andalucía y Canarias, donde el periodo de contratación ya ha concluido.

Además de las pólizas principales, también finaliza ese mismo día el plazo para contratar los módulos complementarios, destinados a aquellos productores que desean ampliar la producción inicialmente asegurada al inicio de la campaña debido a una mejora en las expectativas de cosecha.

Un final de campaña marcado por la incertidumbre meteorológica

La recta final de la campaña de cereal está viniendo acompañada de una notable inestabilidad meteorológica. Durante las últimas semanas se han alternado periodos de lluvias abundantes con episodios de calor intenso y fases más secas, una situación que mantiene al sector especialmente pendiente de la evolución del tiempo.

En este contexto, el riesgo de tormentas de pedrisco adquiere una especial relevancia. Los meses de junio y julio coinciden habitualmente con el periodo de cosecha en muchas zonas productoras y son también momentos especialmente sensibles a la aparición de tormentas fuertes que pueden provocar daños importantes en las explotaciones.

Importancia de los módulos complementarios

La contratación de los módulos complementarios permite ajustar la cobertura del seguro a la evolución real del cultivo durante la campaña. Esta opción resulta especialmente útil en aquellos casos en los que las expectativas de producción han mejorado respecto a las previsiones realizadas en otoño.

Con ello, los agricultores pueden incrementar el capital asegurado y adaptar la protección de sus explotaciones al rendimiento esperado antes de la cosecha.

Además, el 15 de junio también marca el cierre del plazo para determinados módulos de aseguramiento en cultivos herbáceos de regadío.

Alta implantación del seguro en cultivos herbáceos

El seguro agrario continúa manteniendo una elevada implantación en los cultivos herbáceos, consolidándose como una herramienta fundamental para la gestión del riesgo en el campo.

Actualmente, millones de toneladas de cereal de invierno, cereal de primavera, leguminosas y oleaginosas cuentan ya con cobertura aseguradora, alcanzando millones de hectáreas protegidas y un importante volumen de capital asegurado.

La creciente contratación refleja la preocupación del sector ante la volatilidad climática y el impacto económico que pueden tener fenómenos como el pedrisco, las tormentas o las altas temperaturas durante fases clave del cultivo.

La superficie afectada por siniestros continúa aumentando

La campaña actual ya acumula una importante superficie declarada con daños, especialmente relacionada con fenómenos meteorológicos adversos registrados en distintas zonas productoras.

Aunque todavía resulta difícil cuantificar el coste final de las indemnizaciones, el sector sigue pendiente de cómo evolucionarán las condiciones meteorológicas durante las próximas semanas, especialmente ante el aumento de temperaturas registrado en los últimos días.

El intenso calor previo a la cosecha suele favorecer la aparición de tormentas de verano acompañadas de granizo, uno de los riesgos que más preocupa actualmente a los productores de cereal.

El seguro agrario, clave ante campañas cada vez más variables

La evolución de las últimas campañas confirma la creciente importancia del seguro agrario como herramienta de protección para las explotaciones agrícolas.

La alternancia entre sequías, lluvias intensas, golpes de calor y tormentas está obligando al sector a reforzar las estrategias de gestión del riesgo para garantizar la estabilidad económica de las explotaciones y proteger las producciones frente a fenómenos cada vez más difíciles de prever.