La presencia del virus Shamonda en explotaciones bovinas españolas introduce una nueva cuestión de sanidad animal para el sector. Las primeras confirmaciones comunicadas en septiembre incluyen granjas de Toledo y Córdoba. Las autoridades piden mantener la vigilancia y el contacto con los veterinarios, mientras recuerdan que no se ha identificado un riesgo para los consumidores.
El Gobierno de Castilla-La Mancha informó el 22 de septiembre de la confirmación del virus por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete. En Toledo, los positivos correspondían a cuatro explotaciones de bovino de leche situadas en Montearagón, Castillo de Bayuela y El Bercial. Las muestras se habían recogido la semana anterior tras observar signos compatibles con la infección.
Una enfermedad que empieza a conocerse en Europa
Shamonda es un virus conocido desde hace décadas, pero su detección en Europa durante 2026 ha abierto un nuevo escenario de seguimiento. La Agencia de Sanidad Animal y Vegetal británica también comunicó el 24 de septiembre su identificación en bovinos de Jersey, dentro de una situación que afecta a varios países europeos.
Esta agencia destaca que todavía se trabaja para comprender mejor su distribución y sus consecuencias. Aunque los cuadros observados se concentran principalmente en bovinos, también se han detectado infecciones en otras especies. Por ello, la información disponible debe interpretarse como un conocimiento en evolución.
Qué efectos puede tener en las explotaciones
En los animales afectados se describen fiebre, diarrea, decaimiento y una bajada de la producción láctea. El Centro Tecnológico Agroalimentario CICAP recoge reducciones de leche de entre el 10 % y el 20 % durante siete a diez días. La mayoría de los adultos se recupera y, según la información disponible, no se ha observado mortalidad atribuible directamente al virus.
Una disminución temporal de la producción puede repercutir en la actividad de una granja, aunque los animales superen el episodio. El seguimiento veterinario permite valorar su evolución y confirmar el diagnóstico mediante pruebas de laboratorio. CICAP dispone de detección por PCR para investigar las sospechas.
Los síntomas, por sí solos, no permiten identificar Shamonda. La agencia británica advierte de que pueden coincidir con los de otras enfermedades del ganado, de modo que una bajada de leche o un episodio de diarrea requieren una valoración profesional.
Transmisión y vigilancia de los animales gestantes
Según el Ministerio de Agricultura, la transmisión se produce principalmente por picaduras de pequeños insectos del género Culicoides, que también intervienen en la propagación de la lengua azul y la enfermedad hemorrágica epizoótica. No existen evidencias de una transmisión directa significativa entre animales.
La vigilancia reproductiva es otro aspecto relevante. En Suiza, las autoridades han anunciado que desde octubre centrarán más el seguimiento en abortos y animales jóvenes con malformaciones o afectados. Este refuerzo responde a la necesidad de conocer mejor las consecuencias de la infección; no significa que esos problemas se hayan confirmado en todas las explotaciones españolas afectadas.
Prevención y coordinación con el veterinario
Actualmente no existe vacuna frente a Shamonda. El MAPA sitúa la prevención en las medidas frente al insecto transmisor, entre ellas el uso de repelentes y desinsectantes, junto con el tratamiento veterinario de los síntomas en los animales afectados. La elección de estas actuaciones debe realizarse con el asesoramiento del veterinario de la explotación.
El Ministerio señala que no hay evidencias de que Shamonda sea una zoonosis. Castilla-La Mancha ha trasladado asimismo que no afecta a la calidad de la leche ni de la carne y ha pedido comunicación constante entre ganaderos, veterinarios y Administración.
Para las explotaciones, la prioridad es observar los cambios en los animales, comunicar las sospechas y seguir las indicaciones sanitarias. Esa coordinación permitirá conocer mejor la evolución del virus en España y adaptar la respuesta a los datos que se vayan confirmando.
