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Desde el 1 de septiembre se encuentra abierto el plazo para la suscripción de seguros destinados a cultivos herbáceos extensivos, olivar y frutos secos, una cobertura clave para proteger la cosecha 2026 frente a fenómenos meteorológicos adversos como la sequía, el pedrisco o las heladas, que han marcado con fuerza las últimas campañas.

Seguros para cultivos herbáceos

En el caso de los cultivos herbáceos, ya es posible asegurar la cosecha 2026 de producciones como trigo, cebada, avena, centeno, arroz, girasol, maíz, garbanzo, lenteja o judía, entre otras.
A través de los módulos 1 y 2 en secano, se incluyen coberturas frente a riesgos como la sequía, asurado, pedrisco, no nascencia, no implantación, incendio o daños ocasionados por fauna.
Durante las últimas campañas, fenómenos como la sequía y el pedrisco han provocado indemnizaciones superiores a los 770 millones de euros, de los cuales casi 600 millones corresponden a daños por sequía, con especial impacto en 2023, año en que la ausencia de precipitaciones generó pérdidas históricas.

El aumento de la siniestralidad ha impulsado también el interés por este tipo de seguros. Para la cosecha 2025 se contrataron más de 128.500 pólizas, un 5,5% más que en la campaña anterior, cubriendo más de 5 millones de hectáreas (+4,7%) y casi 21 millones de toneladas de producción asegurada (+16%). El capital asegurado superó los 4.600 millones de euros, lo que refleja una tendencia de crecimiento constante.

Seguros para el olivar

En el olivar, los módulos de otoño (1 y 2) permiten protegerse frente a riesgos como la sequía, pedrisco, lluvia, helada, viento o incendio. Una de sus particularidades es que posibilitan asegurar dos cosechas consecutivas, calculando las indemnizaciones de manera independiente para cada campaña.

Seguros para frutos secos

También se ha abierto el plazo de contratación para el seguro de frutos secos, que incluye producciones como el almendro y el avellano, frente a pedrisco, helada, sequía y riesgos excepcionales como lluvias torrenciales, inundaciones, incendios o viento. Además, este periodo contempla la posibilidad de asegurar producciones como níspero, castaño, higuera, kiwi y endrino, todas ellas con coberturas adaptadas a las necesidades de cada cultivo.