Skip to main content

Los agricultores y ganaderos que han sufrido daños en sus explotaciones durante la campaña 2026 continúan recibiendo las indemnizaciones correspondientes a los siniestros registrados en los últimos meses. En esta nueva fase de pagos, las compensaciones alcanzan 21,4 millones de euros, destinados principalmente a explotaciones de cultivos herbáceos, frutales, cítricos y producciones ganaderas.

Este nuevo abono refleja el elevado impacto que las condiciones meteorológicas y otros riesgos asegurados han tenido sobre diferentes producciones agrícolas y ganaderas durante la presente campaña.

El cereal concentra la mayor parte de las compensaciones

La mayor parte de las indemnizaciones corresponde a las explotaciones de cereal de invierno, que recibirán alrededor de 14,4 millones de euros distribuidos entre productores de 39 provincias españolas.

Las provincias con mayores importes son aquellas donde la recolección se desarrolla más tarde y donde los siniestros han tenido una mayor incidencia, especialmente en cultivos herbáceos.

Pagos también para fruta, cítricos y explotaciones ganaderas

Además del cereal, las compensaciones incluyen pagos destinados a productores de frutales, explotaciones de cítricos y ganaderos que disponían de cobertura para sus explotaciones.

 

Estos abonos permiten aliviar el impacto económico derivado de los daños sufridos durante la campaña y ponen de manifiesto la importancia que tiene el aseguramiento agrario para garantizar la continuidad de muchas explotaciones ante situaciones imprevistas.

Más de 40 millones abonados en las últimas semanas

Con este nuevo pago, las indemnizaciones correspondientes a la campaña 2026 de cultivos herbáceos superan ya los 40 millones de euros, una parte muy significativa de las previsiones de compensación para esta campaña.

Las comunidades autónomas con mayor volumen de pagos corresponden a algunas de las principales zonas cerealistas del país, donde las condiciones meteorológicas han provocado un mayor número de siniestros.

El seguro agrario, una herramienta esencial para el sector

Las campañas agrícolas continúan estando condicionadas por una climatología cada vez más variable, con episodios de tormentas, pedrisco, sequías o fenómenos extremos que pueden comprometer la rentabilidad de las explotaciones.

En este contexto, el seguro agrario sigue desempeñando un papel fundamental para proporcionar estabilidad económica a agricultores y ganaderos, permitiendo hacer frente a las pérdidas ocasionadas por riesgos difíciles de prever y contribuyendo a mantener la viabilidad de las explotaciones.