La mediación aseguradora española está atravesando un proceso de transformación. El aumento de la concentración, la entrada de nuevos grupos, las operaciones de compra de carteras y corredurías y la creciente necesidad de invertir en tecnología, especialización y cumplimiento normativo elevan las exigencias que deben afrontar muchos negocios independientes.
Ante esta realidad, en Senda Vivir Seguros queremos reforzar una idea que forma parte de nuestra razón de ser: una correduría no debería tener que elegir entre conservar su independencia o disponer de la dimensión necesaria para competir.
Nuestro modelo nace precisamente de esa premisa. Las corredurías que formamos Senda mantenemos nuestra identidad, propiedad, relación con los clientes y capacidad de decisión, al mismo tiempo que trabajamos dentro de una estructura común.
Esta colaboración nos permite compartir recursos, acceder a servicios especializados, mejorar nuestra capacidad de negociación, incorporar tecnología y abordar conjuntamente proyectos que serían mucho más difíciles de desarrollar de manera individual.
Como explica Pablo Vizoso, consejero delegado de Senda Vivir Seguros:
«Una correduría no debería tener que elegir entre seguir siendo ella misma o tener capacidad para competir. Nuestro trabajo es ayudar a que pueda hacer las dos cosas».
Crecer acompañado sin dejar de ser independiente
Para nosotros, ganar escala no significa necesariamente construir estructuras cada vez más grandes ni uniformar la forma de trabajar de las corredurías. Significa conseguir que cada socio pueda acceder a capacidades que complementen y multipliquen las suyas.
La tecnología, la formación, los servicios jurídicos, el apoyo comercial, el conocimiento compartido, los acuerdos con proveedores especializados o la interlocución con las compañías forman parte de una estructura pensada para fortalecer a cada correduría.
De esta manera, nuestros socios pueden contar con más herramientas para desarrollar su negocio, responder a las nuevas exigencias del mercado y dedicar sus recursos a aquello que constituye el centro de su actividad: atender a sus clientes y acompañarlos en la protección de sus riesgos.
Una organización en la que cada correduría participa
Nuestra propia organización responde a esta filosofía. El principio de «un socio, un voto» busca preservar la participación de todas las corredurías en las decisiones del grupo, independientemente de su tamaño.
Compartir una estructura no significa perder la personalidad, la capacidad de decisión ni la cercanía que caracteriza a cada negocio. Al contrario, queremos que formar parte de Senda contribuya a fortalecer esas cualidades y permita a cada socio afrontar el futuro con mayores recursos.
«Hay algo que para nosotros es esencial: Senda tiene que hacer más fuerte al socio, no sustituirlo. La correduría conoce a su cliente, su territorio y su negocio. Lo que tenemos que hacer como grupo es poner más herramientas detrás de ella para que pueda crecer, profesionalizarse y competir mejor», añade Pablo Vizoso.
El tamaño debe traducirse en valor para el socio
En Senda Vivir Seguros entendemos que el tamaño solo tiene sentido cuando se convierte en mejoras reales para las corredurías: mejores servicios, más conocimiento, capacidad para abordar inversiones, nuevas oportunidades comerciales y una posición más sólida en la relación con el mercado asegurador.
Por eso, apostamos por un modelo especialmente adecuado para aquellas corredurías que desean seguir desarrollando su propio proyecto empresarial, pero que también son conscientes del valor de compartir recursos y afrontar determinados retos de manera conjunta.
No buscamos crecer únicamente para aumentar nuestra dimensión. Queremos sumar corredurías que compartan nuestra forma de entender la profesión, la independencia empresarial y la colaboración entre socios.
«No se trata de crecer por crecer. Queremos incorporar corredurías que compartan nuestra manera de entender la profesión, la independencia empresarial y la colaboración entre socios», señala Pablo Vizoso.
Una red que también comparte conocimiento
Queremos que las nuevas incorporaciones encuentren un valor tangible en nuestra organización y, al mismo tiempo, aporten su experiencia, conocimiento y especialización al conjunto.
Nuestro modelo no consiste únicamente en recibir servicios de una estructura común. También se basa en compartir experiencias, soluciones y conocimiento entre empresarios que afrontan desafíos similares desde distintos puntos de España.
Cada correduría aporta una manera de trabajar, una relación particular con su territorio y una experiencia que puede resultar útil para los demás. Esa diversidad nos permite aprender unos de otros y construir respuestas conjuntas sin renunciar a la identidad de cada socio.
En Senda Vivir Seguros creemos que esta combinación de autonomía individual y capacidad colectiva será una de las claves para que las corredurías independientes continúen ocupando un papel relevante en la mediación aseguradora de los próximos años.
Nuestro objetivo es claro: crecer juntos para ser más fuertes, conservando aquello que hace única a cada correduría.
